18/08/2026
⭐PSOAS Y DIAFRAGMA:
VECINOS PUERTA CON PUERTA Y BUENA CONVIVENCIA, PARA UN ÓPTIMO FUNCIONAMIENTO ADEMÁS, DEL SISTEMA LINFÁTICO.
El sistema linfático pélvico es una red compleja encargada de recoger y transportar líquidos y sustancias desde los tejidos hacia la circulación. A diferencia del sistema cardiovascular, no cuenta con un corazón que impulse la linfa, por lo que su desplazamiento depende de diferentes mecanismos, entre ellos el movimiento corporal, las contracciones musculares, las válvulas de los vasos linfáticos y los cambios de presión que se producen durante la respiración.
La linfa procedente de las piernas asciende hacia la pelvis y el abdomen a través de una extensa red de vasos y ganglios. No existe un único músculo que decida si la linfa fluye o se detiene, pero la movilidad de la pelvis, las caderas y las piernas, junto con una respiración adecuada, puede favorecer esta dinámica.
En este contexto, el psoas y el diafragma adquieren especial interés. Son dos estructuras profundas que participan en el movimiento, la respiración y la gestión de las presiones dentro del tronco.
Cuando pasamos muchas horas sentados o nos movemos poco, algunas estructuras pueden perder movilidad y elasticidad. Esto puede acompañarse de sensación de rigidez, pesadez o hinchazón, especialmente al final del día.
👉 EL «CUELLO DE BOTELLA» QUE NADIE VE
En la región pélvica confluyen numerosas estructuras: músculos, vasos sanguíneos, vasos linfáticos, nervios y tejido conectivo. Por eso, no es correcto hablar de un único músculo que comprime el conducto linfático y decide por sí solo si la linfa puede avanzar.
El nervio ciático, además, no es un músculo. Es un nervio que se origina en la región lumbar y sacra y recorre la parte posterior de la extremidad inferior. Por tanto, no puede considerarse una bomba muscular de la circulación linfática ni afirmar que atraviesa el canal linfático pélvico como si fuera un músculo.
Lo que sí podemos afirmar es que la movilidad de las estructuras que rodean la pelvis y las piernas participa en los cambios de presión y en el movimiento de los tejidos. Mantener esta zona activa y móvil puede contribuir a una mejor dinámica corporal.
👉 CUANDO EL CUERPO SE MUEVE, LA CIRCULACIÓN TAMBIÉN SE FAVORECE
Cada vez que caminamos, flexionamos o extendemos las piernas y movemos las caderas, los músculos se contraen y se relajan. Esta acción rítmica genera cambios de presión sobre los tejidos y puede favorecer el desplazamiento de los líquidos corporales.
La musculatura de las piernas y de la pelvis actúa así como una importante ayuda mecánica. El movimiento muscular comprime y libera los tejidos de manera repetida, contribuyendo al retorno de los fluidos hacia las regiones centrales del cuerpo.
Por eso, después de muchas horas sentados, levantarnos, caminar, movilizar las caderas y recuperar el movimiento de las piernas puede resultar especialmente beneficioso para combatir la sensación de rigidez y pesadez.
👉 CUANDO NOS MOVEMOS POCO
Pasar mucho tiempo sentado reduce la variedad de movimientos que realizamos con la pelvis, las caderas y las piernas. Con el tiempo, podemos percibir más rigidez y menor libertad de movimiento.
Un músculo que se mantiene activo puede contraerse y relajarse de forma rítmica. En cambio, cuando permanecemos durante horas en una misma posición, perdemos parte de ese estímulo mecánico natural.
Por eso, recuperar progresivamente la movilidad de las piernas, las caderas y la pelvis puede ayudar a mejorar la sensación de ligereza y libertad corporal.
👉 DESDE ABAJO: EL MOVIMIENTO DE LAS PIERNAS
Caminar, mover los tobillos, flexionar y extender las rodillas, movilizar las caderas y activar la musculatura de las piernas son formas sencillas de recuperar movimiento.
La acción coordinada de estos músculos ayuda a generar cambios de presión en los tejidos y favorece el retorno de los líquidos. No se trata de realizar movimientos intensos, sino de recuperar un movimiento frecuente, variado y consciente.
👉 DESDE ARRIBA: EL DIAFRAGMA Y LA RESPIRACIÓNPara completar esta visión aparece el diafragma, nuestro principal músculo respiratorio.
Con cada inspiración, el diafragma desciende; durante la espiración, vuelve a ascender. Este movimiento genera cambios de presión dentro del tórax y el abdomen y participa en la dinámica de los fluidos y de las estructuras internas.
Una respiración amplia, cómoda y consciente favorece la coordinación entre el diafragma, el abdomen y la pelvis. Respirar mejor no significa simplemente coger más aire, sino recuperar un movimiento respiratorio natural, fluido y sin esfuerzo innecesario.
👉 PSOAS Y DIAFRAGMA: UNA RELACIÓN PROFUNDA
El psoas conecta la columna lumbar con el fémur y participa en movimientos fundamentales de la cadera y la pelvis. Su relación con la columna lumbar, la pelvis, el diafragma y otras estructuras profundas hace que sea una pieza interesante dentro de un trabajo global de movilidad.
El psoas no es un músculo linfático ni actúa por sí solo como una bomba de la linfa. Sin embargo, recuperar su movilidad puede contribuir a mejorar la libertad de movimiento de la pelvis y las caderas y a favorecer una mejor coordinación de toda la región.
El diafragma, por su parte, participa continuamente en la respiración y en los cambios de presión dentro del tronco. Trabajar ambos de manera coordinada permite conectar movimiento, respiración y conciencia corporal.
👉 DOS SISTEMAS QUE NECESITAN MOVIMIENTO
El sistema linfático y el sistema respiratorio tienen funciones diferentes, pero ambos se benefician de un cuerpo que se mueve y respira adecuadamente.
Los músculos de las piernas y la pelvis aportan movimiento desde abajo, mientras que el diafragma participa en los cambios de presión desde arriba. No sustituyen al corazón ni realizan exactamente la misma función que él, pero sí colaboran en la dinámica de los fluidos corporales.
Por eso, trabajar el movimiento de las piernas, recuperar la movilidad del psoas y mejorar la función respiratoria del diafragma puede convertirse en una estrategia global para sentir el cuerpo más ligero, móvil y conectado.
😀 DOS VISITAS OBLIGATORIAS EN NUESTRAS CLASES GRUPALES DE El Estiramiento Inteligente by Iñigo Garmendia DONOSTIA.
FOTOS: Garbiñe Rezola