18/06/2026
No conocemos todos los hechos de este caso y, por respeto a las personas implicadas, creo que lo responsable es esperar a que la investigación esclarezca lo ocurrido.
Pero sí me preocupa una conclusión que estoy escuchando con frecuencia: que los niños no deberían quedarse nunca a solas con profesionales sanitarios o terapéuticos.
Entiendo el miedo que hay detrás de esa idea. Como sociedad debemos proteger a la infancia y exigir siempre protocolos, transparencia y seguridad.
Sin embargo, también debemos recordar que muchos menores encuentran en profesionales como psicólogos, logopedas, médicos o educadores un espacio seguro para expresar aquello que no pueden decir en otros contextos.
La protección de la infancia no debería construirse desde la sospecha permanente, sino desde el equilibrio entre seguridad, confianza y responsabilidad.
¿Qué opinas? ¿Cómo crees que podemos proteger a los menores sin eliminar espacios que, en muchos casos, son fundamentales para su bienestar?