18/04/2019
Más allá de las agujas
El concepto de estímulo en una grande frontera y en acupuntura japonesa le damos mucha importancia. Estimular un punto, un área o una zona del cuerpo no solo significa poner unas agujas y dejar el cuerpo durante un tiempo. ¿Y si estimularíamos sin ni usar una aguja? ¿Qué pasaría?
En nuestro estilo de acupuntura el estímulo tiene una importancia muy amplia en cuanto una de las funciones mas importantes de los puntos que utilizamos es de actuar sobre ciertas áreas del cuerpo aliviando tensión o dolor. Lo que pasa es que al ser las personas muy diferentes entre ellas, cada una percibirá el estímulo de forma diferente, alguno rechazarán estímulos fuertes otros aceptarán mas estímulos superficiales y suaves. Según nuestra experiencia podemos afirmar que, en línea general, una persona mayor con poca energía, debilitada o en un estado de insuficiencia, no solo agradece un estímulo más suave sino resulta mucho más eficaz durante el tratamiento. En cambio, un joven fuerte y con mucha energía necesita un estímulo fuerte.
Es por eso que nuestra herramienta va cada día ampliando, introduciendo aquellos instrumentos que, aparentemente parecen no dar efecto, pero al revés resultan muy contundentes.
Cuando queremos trabajar un área superficial y un problema externo a veces un estímulo fuerte con digitopresión o inserción de aguja resulta ser más efectivo. En cambio, en situaciones de deficiencia el cuerpo puede percibir un fuerte estimulo como algo contra el cual deber luchar, y por eso se tensará y debilitará aún más. Por eso se eligen vías de tratamiento más sutil estimulando con técnicas de aguja a contacto, teishin o como hemos aprendido recientemente a través de la vibración del sonido (diapasón).