14/07/2026
Hoy hemos acudido a una reunión convocada por el Ayuntamiento de Guadalajara para dialogar, poner en común diferentes puntos de vista y defender la importancia de los vermús solidarios que se celebran en nuestra ciudad.
En el encuentro hemos participado representantes de varias asociaciones, familias y concejales del Ayuntamiento de Guadalajara. Junto a NIPACE, también estaban presentes Cáritas, Tu Voz por una Sonrisa y la Asociación de Esclerosis Múltiple de Guadalajara, entidades que impulsan iniciativas solidarias con un único objetivo: ayudar a quienes más lo necesitan.
Queremos agradecer al Ayuntamiento de Guadalajara su disposición para mediar, escuchar y buscar puntos de encuentro entre todas las partes. Valoramos profundamente que nos haya convocado y que nos haya dado la oportunidad de explicar, también en un espacio de diálogo compartido, cuáles son nuestras necesidades y la realidad que hay detrás de estos eventos solidarios. Aunque el Ayuntamiento ya conoce de primera mano nuestra labor a través de otras reuniones, considerábamos necesario abrir este espacio de debate y agradecemos sinceramente su implicación y su voluntad de encontrar soluciones.
Por eso, lamentamos profundamente que algunas de las partes convocadas, que han mostrado su oposición a determinadas acciones vinculadas a estos eventos, no hayan acudido a la reunión.
No se ha dejado plantado únicamente al Ayuntamiento o a las asociaciones. Se ha dejado plantadas a las familias, a las personas que conviven diariamente con una enfermedad, una discapacidad o una situación de especial vulnerabilidad, y a quienes trabajan durante todo el año para mejorar su calidad de vida.
Resulta difícil comprender que alguien pueda oponerse a un evento solidario sin querer conocer primero su finalidad, su repercusión y las historias de las personas que hay detrás.
En nuestro caso, el Vermú Solidario de NIPACE contribuye directamente a que niños, niñas y jóvenes con parálisis cerebral y otros trastornos neuromotores puedan continuar recibiendo los tratamientos y las terapias que necesitan. En el caso de las demás asociaciones, cada evento permite sostener proyectos igualmente necesarios para muchas personas y familias de Guadalajara.
Solo esperamos que nuestras peticiones sean valoradas por lo que realmente son: peticiones solidarias y solicitudes de ayuda para poder seguir apoyando a muchas familias. Cuando pedimos ampliar dos horas el horario o cualquier otra medida que pueda favorecer la celebración de estos eventos, no estamos solicitando un beneficio para NIPACE ni para ninguna de las entidades organizadoras. Cada apoyo repercute directamente en las personas y familias por las que trabajamos.
Detrás de estos vermús no hay ánimo de lucro. No hay nadie que obtenga un beneficio personal. Hay asociaciones, familias y un enorme equipo de voluntarios que entrega su tiempo, su esfuerzo y su ilusión para sacar adelante una causa solidaria.
También nos gustaría escuchar a quienes se oponen, conocer sus razones y poder hablar con ellos desde el respeto. Somos personas razonables, abiertas al diálogo y dispuestas a buscar soluciones, pero para ello es necesario que todas las partes estén presentes, expliquen sus argumentos y quieran escucharse.
Hoy somos nosotros, pero mañana cualquiera puede necesitar el apoyo de una asociación. No se puede dar la espalda a la sociedad ni a las personas que atraviesan situaciones difíciles. Por eso creemos que debemos permanecer unidos, dialogar y remar en una misma dirección.
Los vermús solidarios de Guadalajara se han convertido en un referente, atraen a miles de personas, generan convivencia, crean ciudad, son un gran punto de encuentro y, sobre todo, ayudan a mejorar la vida de muchas familias.
No merecemos este plantón. No lo merecen nuestras familias, ni las demás asociaciones, ni las personas por las que trabajamos cada día.
Desde NIPACE seguiremos defendiendo y trabajando por los eventos solidarios de Guadalajara. Lo haremos con diálogo, con responsabilidad y con la firme convicción de que la solidaridad nunca debería ser motivo de enfrentamiento, sino un punto de encuentro para toda la sociedad.