23/07/2025
EL REY LEÓN
Un día explicando el funcionamiento psicológico desde el psicoanálisis se me ocurrió y, desde entonces, lo explico de vez en cuando en consulta. Utilizo muchas metáforas sobre el funcionamiento psíquico, porque lo que me interesa es que el paciente se conozca y entienda. A partir del autoconocimiento nace el cambio.
Hay varias figuras importantes en el Rey León:
1) el YO, la parte racional y consciente que tiene que mediar y adaptar sus impulsos y su deber para poder adaptarlos a su día a día y así poder tomar decisiones. En este sentido, es Simba quien tiene que tomar decisiones, elegir entre varias opciones, algunas guiadas por lo que tiene que hacer (Mufasa: “ocupa tu lugar”) y lo que le apetece (Timón y Pumba: “Hakuna Matata”). Además, aparece otro instinto de muerte, de agresión (Scar).
2) Superyó (Mufasa): la voz de la conciencia moral, formada por la integración nosotros (introyección) de normas sociales y valores. Qué difícil es la vida cuando nos dedicamos a hacer lo que se supone que debemos de hacer, lo que creemos que tenemos que hacer o lo que creemos que esperan de nosotros.
3) Ello, representado en la historia por Timón y Pumba. Una amalgama de deseos, necesidades básicas; parte desorganizada, caótica, primitiva que nos lleva también por la calle de la amargura. Porque no me digáis que un león comiendo gusanos es un león….
El papel del Yo es complicado, porque poner orden entre Mufasa y Timón y Pumba es duro. Pero hay que decidir. Moral y deseo conviven dentro de nosotros, pero conscientemente tenemos que decidir en cada momento cuál de esas partes debe aparecer y en qué grado de poder.
Por último, aparece Rafiki, que es el que ayuda a Simba a integrar el dolor, la culpa, el pasado, los deseos y las normas para que Simba pueda ser quien debe ser (ese es mi papel).
Y colorín colorado….