08/06/2026
Esto que ves es una terapia con ventosas, también llamada cupping.
Y no: esas marcas no significan que estén “saliendo toxinas”.
Lo que hacen las copas es generar succión sobre la piel. Esa presión negativa provoca enrojecimiento, congestión local y puede romper pequeños capilares superficiales. Por eso aparecen esas marcas rojas o violáceas: son una reacción vascular y un pequeño trauma local por succión.
¿Tiene evidencia?
Sí, pero limitada y con muchos matices. Donde más se ha estudiado es como terapia complementaria en algunos casos de dolor musculoesquelético, sobre todo de espalda. Aun así, no hay conclusiones firmes sobre su eficacia ni sobre su seguridad a largo plazo.
Y esto es importante: no es inocuo.
Puede causar hematomas, marcas persistentes, cicatrices, quemaduras si se usa calor y, en algunas personas, mareo, náuseas, fatiga o incluso síncope.
Además, si el material no está bien esterilizado o se reutiliza, existe riesgo de infección. Y en las ventosas con sangrado, ese riesgo aumenta.
Tampoco es para todo el mundo. Hay que extremar la precaución en personas anticoaguladas, con trastornos de coagulación, heridas, enfermedades activas de la piel o tendencia a hematomas.
Así que no: más marca no significa más eficacia.
Y no: no son toxinas saliendo.
Puede tener un papel concreto en algunos contextos, pero siempre con criterio, higiene y sabiendo que también tiene riesgos.