03/05/2026
Buenas tardes a quienes recibáis esta publicación.
Mi nombre es Adriano Flores. Sigo siendo profesor de Yoga (y ahora, también de Fuerza y Acondicionamiento Físico) en Achala. Esta es la página de Facebook de Achala que abrí hace muchos años, por lo tanto me doy el permiso a mí mismo de volver a escribir en ella, también demasiados años después.
Pido disculpas a los que seguís esta página y no habéis recibido noticias de ella. Intenté seguir con la actividad online del Centro de Yoga en Instagram, pero después de varios años, no me termino de sentir cómodo con esa plataforma a la hora de compartir cosas. Demasiada inmediatez. Me siento mejor en la gama de los lentos, y reconozco que Facebook es la plataforma en la que, desde hace más de 10 años he compartido cosas, tanto personales como profesionales. En fin, basta de charla. Al lío.
El Centro de Yoga ya no es Centro de Yoga, solamente: ahora es Centro de Yoga y Fuerza. Ahora la gente aquí se pone en fuerte en serio: sobre todo mujeres, que es el público mayoritario en Yoga, pero también hay hombres. La Fuerza, como el Yoga, es para todo el mundo.
En Septiembre de 2025 me lie la manta a la cabeza y cambié todo de arriba a abajo. Tanto a nivel de instalaciones como de enseñanza. Ha sido (y es y seguirá siéndolo) un arduo trabajo, pero voy viendo los frutos poco a poco.
Os quería hacer participes de este cambio que ha tenido lugar recientemente y que afecta, por supuesto, a cómo se percibía a Achala.
Achala deja de ser Centro de Yoga para convertirse en otra cosa. ¿En qué? Bueno, trabajamos la Fuerza, pero claro, mi visión del trabajo de Fuerza, del entrenamiento, del acondicionamiento físico, es muy particular también. Nunca me dejé llevar por tendencias ni modas en el Yoga, y con esto no iba a ser menos.
Entrenamos con cosas raras. Pesas rusas, ¿os suenan? Esas bolas con asas que hay en ciertos gimnasios. Pocos saben usarla apropiadamente. Un herramienta increíble que me enganchó hace unos años y con la que empecé a volver a entrenar después de un parón de más de 6 años (porque sólo practicaba Yoga).
También tengo sacos de arena. Sí, has leído bien. Sacos de arena. Son una pasada, ya hablaré de ellos. Son adictivos, y te pueden poner muy, muy fuerte, pero de una forma que las barras/mancuernas no pueden llegar a proporcionar. Hay que saberlos utilizar, claro está.
Quiero cerrar con una curiosidad.
Recuerdo cuando daba clases en El Saladillo (ahora Forus) de Pilates. A veces amenizaba los "calentamientos" con prácticas de Locomoción, algo completamente ajeno a Pilates. Lo hacía solamente 10 minutos, al inicio de la clase. Las práctica de Locomoción básicamente consisten en imitar patrones de movimientos de diferentes animales o patrones de movimiento inusuales. Era algo en lo que me inspiraba a través de Ido Portal, mi referencia por aquellos días. Corría el año 2012 o así, cuando el ahora tan famoso y conocido "Animal Flow" todavía no había aterrizado siquiera en España.
Pues aunque la gente se divertía con esto, siempre había 1 o 2 que no, y se quejaron a dirección. Me llamaron la atención por ello, diciéndome que me ciñera a Pilates. Los entiendo, pero siempre he sido un alma libre en este sentido. La cosa es que me quedaba pensando: "¿cuándo podré enseñar lo que quiero enseñar, sin restricciones?"
Ese sueño lo cumplí el 15 de enero de 2018 cuando abrí Achala como Centro de Yoga. Y desde entonces, he sido libre para cambiar tanto mi forma de enseñar como lo que enseñaba. Siempre dentro del yoga.
Ahora, a poco de cumplir 37 años, me siento más libre que nunca para seguir evolucionando como se tercie. Y estoy haciendo progresos. Al final, lo importante, es aportar cosas positivas a la vida de la gente. Es lo que siempre he hecho y seguiré haciendo mientras me lo permitan.
En fin, muchas gracias por la atención. Y sí, hay horarios y demás información comercial, pero no la voy a dejar aún, por respeto a no haber publicado hace tantos años. La publicaré próximamente.
Si alguien quiere más información, este es el número de teléfono al que pueden llamar o mandar un Whatsapp: 601 33 58 39
¡Qué bien se siente volver a escribir!
Un saludo.
Adriano.