04/06/2026
Hay días en el calendario que azarosamente se convierten en fechas significativas en nuestras vidas y para mí el día 4 de Junio lo es por múltiples motivos que se han ido sumando con los años y, particularmente, el de este 2026, lo es hace de manera muy especial.
Hoy esta cuenta cumple 6 años.
Seis años divulgando sobre Psicología desde el otro lado de la pantalla, mientras "en el directo" del día a día de la consulta, y desde hace algo más de tiempo, muy dichosa de compartir y acompañar procesos de personas maravillosas que muchas veces empiezan sin hacer mucho ruido y terminan convirtiéndose en pequeñas revoluciones personales.
Curiosamente, la vida, que tiene estas maneras tan suyas de ordenar los tiempos, ha querido que hoy también se cumpla un año de la charla-coloquio en mi ciudad donde tuve la oportunidad de participar hablando sobre prevención en salud mental infantojuvenil.
Recuerdo perfectamente la sensación de responsabilidad personal y profesional ante dicho acto y relevancia del tema a tratar, y la imperiosa necesidad de transmitir también esa concienciación colectiva tan importante de pensar en todas esas infancias y adolescencias que merecen adultos presentes, atentos y emocionalmente disponibles, y de una sociedad que les cuide sin sobreproteger, pero que se haga cargo de su impacto, más o menos directo, en muestras generaciones venideras y se revise y cuide también para dar lo mejor de sí.
Y hoy, además, y esto me emociona especialmente, ha sido la última ecografía antes de tener a mi segunda hija a este otro lado de la piel.
Tres circunstancias muy distintas y tres versiones de mí coincidiendo en un mismo día.
Mi parte amante de la Psicología que hace seis años, y sin saber muy bien hasta dónde llegaría, decidió abrir este espacio con la intención de acercar esta Ciencia de manera sencilla, clara y accesible hablando de lo que nos atraviesa a todas las personas.
Mi parte más profesional que hace un año hablaba públicamente de cuidar la salud mental desde la raíz.
Y la mujer que soy y hoy miraba una pantalla en blanco y negro, aún asombrada y muy emocionada de lo que estoy viviendo, mientras escuchaba un corazón latiendo dentro de mi propio cuerpo.
Hace unos días fue mi último día de trabajo antes de parar para habitar plenamente este momento personal. Y al cerrar la puerta de la consulta sentí algo que me inundó: una conciencia muy clara de cuántas vidas llevo dentro y de cuántas vidas me permiten formar parte de las suyas.
Las historias que me confiáis. Los procesos que transitamos juntas. Las lágrimas que aparecen en muchos momentos por diferentes motivos. Los avances invisibles que sólo quien los vive sabe lo que cuestan...
Me sentí inmensamente agradecida y emocionada.
Ser psicóloga y tener el privilegio de acompañar a personas que confían en ti es, muchas veces, sostener pedacitos de vida ajena con un enorme respeto.
Y hoy me empapo de esa sensación de gratitud profunda, de ese sentir que se nota en el cuerpo y te atraviesa por poder dedicarme a algo tan maravilloso.
Porque mientras una nueva vida se está gestando dentro de mi, pienso inevitablemente en todas las vidas que me han atravesado estos años y que también me han ido construyendo.
Gracias por estar aquí desde hace 6 años y ser también impulso para seguir creciendo.
Gracias por confiar, por leer, por compartir, por estar al otro lado.
Y, como siempre, una gratitud especial a quienes, además de lo anterior, me permitís formar parte de vuestro equipo, me dejáis acceder a vuestra grandeza y hacéis cómplice de vuestras conquistas. Es y será un honor siempre.
Nos seguimos viendo por aquí, puede que desde otro ritmo, pero con el mismo corazón siempre. ♥️
GRACIAS INFINITAS