14/06/2026
Seguro que te lo han dicho mil veces: "tienes que fortalecer la espalda", "haz Pilates", "apúntate a natación" o "tienes que estirar más".
Y tú has cumplido. Has ido a clases, te has dado masajes, has hecho todo lo ortodoxo... pero el dolor de espalda recurrente sigue ahí. Cuando el sistema sanitario te da el alta y tú sigues sufriendo, la frustración es tremenda.
El motivo no es que tu espalda esté "rota" o sea débil. El motivo es que tu sistema nervioso está saturado. Se ha vuelto tan eficiente protegiéndote que interpreta el movimiento como una amenaza y dispara la alarma del dolor por puro automatismo, por hábito aprendido.
La solución no pasa por machacar más tus músculos, sino por reeducar tu cerebro mediante la neurociencia del movimiento y el aprendizaje somático. Hay que enseñarle a tu cuerpo, de forma muy sutil y agradable, que moverse vuelve a ser seguro.
Si quieres romper este bucle con el Método Feldenkrais, comenta la palabra 'RESETEO' aquí abajo y te mando la información para empezar.