03/03/2017
El COPIB advierte que las últimas medidas promovidas contra el acoso escolar favorecen el intrusismo y duda de su eficacia
El Col·legi Oficial de Psicologia de les Illes Balears (COPIB) quiere expresar su preocupación y malestar con algunas de las iniciativas que se están promoviendo para luchar contra situaciones de acoso escolar en los centros educativos desde las administraciones autonómicas y Estatal. Los profesionales de la psicología en las Islas cuestionan su eficacia y advierten que favorecen el intrusismo profesional en detrimento de los profesionales de la psicología educativa, personal formado y cualificado específicamente para desarrollar funciones que se están derivando a otros colectivos profesionales cuyas aptitudes y capacidades incuestionables están orientadas a satisfacer otras demandas asistenciales.
Entre las medidas anunciadas y/o que se han puesto en marcha que se cuestionan destaca la iniciativa de la Región de Murcia, que ha informado que recurrirá a los profesionales de la enfermería para detectar señales de posibles casos de bullying en cerca de un centenar de centros educativos.
El COPIB valora las capacidades y el gran trabajo que realizan el colectivo de enfermería y el de servicios sociales, entre otros, pero recuerda que la formación que pueden recibir estos profesionales que desarrollan otras funciones además de la detectar posibles casos de acoso, no es suficiente para llevar a cabo una intervención cualificada con los alumnos (víctima y acosador), con los compañeros de clase afectados, o con los familiares.
Los expertos advierten también que este tipo de medidas dejan de lado la indispensable función preventiva, fundamental en la erradicación de este tipo de conductas (y de otras muchas) al centrarse únicamente en la gestión del conflicto una vez que este ya ha ocasionado un desequilibrio en los agentes implicados: alumnado, familia y comunidad educativa.
En la misma línea, el Teléfono contra el acoso escolar, iniciativa promovida por el Gobierno del Estado el pasado noviembre, es otra de las estrategias impulsadas que se cuestionan. En opinión del COPIB, esta medida por sí sola no resuelve el acoso y tal y como ya ha denunciado el Consejo General de Psicología es confusa por cuanto no deja claro quién/quienes atienden estas llamadas. Al respecto, el pliego de condiciones del servicio establece que las llamadas serán atendidas por personal en posesión de una licenciatura o grado universitario en el ámbito de la psicología, una expresión ambigua que favorece la arbitrariedad en su interpretación y que el Gobierno viene utilizando en los últimos años permitiendo situaciones absurdas como que un titulado no psicólogo pueda ser admitido en pruebas para ocupar una plaza de Psicólogo/a.
El COPIB lamenta que iniciativas como la promovida por la Región de Murcia y la ambigüedad de la normativa son una consecuencia más de los recortes aplicados durante los últimos años en el ámbito del Estado, que no sólo han supuesto una disminución del personal cualificado para desarrollar este tipo de trabajo en los centros educativos (orientadores, psicólogos, etc…) sino que está ocasionando una derivación/desviación de sus competencias hacia otros colectivos profesionales en detrimento también de las funciones para las que han sido instruidos y formados: la asistencia social, la pedagogía y la enfermería, entre otras.
La institución colegial defiende que el éxito de cualquier protocolo, plan o estrategia que quiera poner en marcha para prevenir y luchar contra el acoso escolar debe prever tal y como ya sucede en otros países la incorporación del psicólogo/a educativo a los centros de educación, un profesional formado y cualificado específicamente para llevar a cabo este tipo de trabajo y como una figura longitudinal a lo largo de todo el desarrollo escolar de los alumnos y no únicamente como una intervención puntual en situaciones problemáticas o de emergencia.