24/11/2022
Carol cerro.
disculpa no he podido copiarlo de otra forma pero merece la pena compartirlo
Separarte.
Vamos a hablar claro:
Nos negamos la realidad y nos contamos cuentos de todos los colores, mientras la incomodidad no sea tan grande como para empujarte al abismo de quedarte sola/o.
Volvemos una y otra vez a intentarlo.
Nos han vendido la historia de que el éxito de una pareja es estar juntos para siempre. Y a veces, el éxito es justamente saber soltarse a tiempo.
Antes justo de hacerse aún más daño o de arruinarse la vida.
De ser cobardes. Deshonestos.
Del engaño.
De hacer que el otro se canse, por no atreverte a soltar.
A menudo nos queremos mantener juntos por los niños y nos duele más romper la familia que la pareja.
No pensamos que así vamos a envenenar el concepto de amor y de pareja que tendrán para siempre nuestros pequeños.
A veces, es justo la llegada de los hijos la que pone de relieve que hay niños heridos formando la pareja.
Niños con necesidad de ser mirados. De ser atendidos. Abrazados. Validados. Valorados.
Niños buscando a mamá, buscando a papá.
Poco responsables.
Nada maduros.
Que ante la llegada de los hijos/as, y sus demandas reales, ya no pueden esconder más el dolor de no haber recibido y por eso, no pueden dar.
A veces hay demasiadas mentiras armando tu verdad, las que te cuenta el otro y las que te cuentas tú.
No sabría decirte cuáles hacen más daño.
Párate a pensar y a sentir dentro de ti, si realmente estás enamorada.
Si lo que estás viviendo es lo que deseas para ti.
Y haz lo que tengas que hacer.
Nos da miedo, mucho miedo la soledad. El abandono. El rechazo.
Se abren heridas del pasado. Que habías tapado con la tirtita del amor romántico, hasta que el príncipe deja ser azul.
Las abrazo, las entiendo.
Caminé ese camino.
Y todo fue para mejor.
🖤