10/08/2026
Hay una duda que suele surgir cuando empiezan a aparecer cambios en un adolescente: ¿es una etapa o puede haber algo más?
Durante la adolescencia cambian el estado de ánimo, las relaciones, las rutinas y la necesidad de intimidad. No todo cambio indica una adicción. Pero tampoco conviene explicarlo todo como «cosas de la edad».
Según EDADES 2024, el 50,4 % de la población canaria de 15 a 24 años había consumido alcohol en los últimos 30 días. El dato habla de consumo, no de adicción. Pero invita a observar sin normalizar y sin caer en el alarmismo.
Una señal aislada no permite sacar conclusiones. Conviene prestar atención cuando varios cambios se mantienen y empiezan a afectar al descanso, los estudios, las relaciones, las responsabilidades o el bienestar emocional.
El aislamiento, la ocultación, los conflictos frecuentes, el abandono de rutinas o la pérdida de control pueden indicar que algo necesita atención.
La conversación no debería empezar con una acusación ni una etiqueta. Puede empezar con una pregunta: ¿qué te está pasando?
Escuchar y buscar orientación profesional puede ayudar a comprender qué hay detrás.