17/05/2026
Tomé la imagen bíblica del árbol del bien y del mal como una simbología del inconsciente colectivo. No desde la religión literal, sino como un mito psicológico.
Quizá el “pecado original” no hablaba de desobedecer, sino del momento en que la mente empezó a dividir la realidad: esto está bien, esto está mal, esto debería pasar, esto no debería existir.
Y con esa división apareció algo profundamente humano: la dificultad para aceptar la vida tal como es.
Entramos en una forma de evolución donde aprendimos a adaptar el entorno a nosotros, y eso nos hizo muy fuertes. Pero quizá también nos fue alejando de la capacidad de adaptarnos internamente a la realidad, a una vida donde el dolor forma parte natural de existir.
El Edén no necesariamente era un lugar sin dolor. Quizá era un estado donde todavía no existía esa resistencia mental constante contra lo que ocurre.
La mente analítica no es el enemigo. Nos ayudó a sobrevivir. El problema aparece cuando quedamos atrapados en ella, cuando dejamos de experimentar la vida directamente y empezamos a vivir únicamente desde nuestras interpretaciones.
Y quizá ahí empiezan muchos de nuestros conflictos internos. No como castigos ni como lugares, sino como estados mentales.... y eso... que quizás vaya tocando otra evolución en la que sabemos parar esa herramienta maravillosa y usarla cuando toca....😉