03/07/2026
Descansar no es perder lo construido. Pero desconectarte durante dos meses, en cambio, puede hacer que septiembre se parezca más a empezar de nuevo que a retomar.
Y no porque tu cuerpo te castigue. Simplemente, porque las adaptaciones que has ganado necesitan algún estímulo para mantenerse.
En verano no hace falta entrenar como el resto del año ni estar al 100 %. A veces, una sesión semanal, una alternativa online o seguir moviéndote con intención es suficiente para conservar mucho más de lo que parece.
No se trata de hacerlo perfecto. Se trata de no desaparecer por completo.
Guárdalo para cuando aparezca el clásico «ya retomo en septiembre» y compártelo con esa persona que ya está negociando con julio.