29/06/2026
Hoy cumplo 50 años.
Y me siento profundamente feliz.
Solo puedo dar las gracias a la vida por todas las oportunidades que me ha regalado para crecer, evolucionar y expandir mi conciencia.
Gracias a los momentos felices y, sobre todo, a los difíciles, porque fueron ellos los que me enseñaron a mirar mi sombra, abrazar mis miedos y atravesarlos.
Gracias a mis padres por darme la vida. Y, muy especialmente, a mi madre, mi primer refugio y quien sigue siendo una maravillosa compañera de viaje.
Gracias a mis hermanos, grandes compañeros y maestros de vida.
Gracias a mi marido, mi compañero leal y fiel. Gracias por caminar a mi lado, por todo lo que hemos construido juntos y por ser la mejor persona que la vida pudo poner en mi camino.
Gracias a mis hijos, el motor de las decisiones más importantes de mi vida y una de mis mayores fuentes de aprendizaje.
Gracias a Ron, mi compañero de cuatro patas, por regalarme cada mañana la oportunidad de comenzar el día respirando, caminando y conectando con la vida.
Gracias a mis amigas, por estar, por sostener, por quererme y aceptarme tal y como soy.
Gracias a todos mis profesores y maestros, que han dejado una huella en mi camino.
Gracias a Marta, mi compañera de viaje en el ámbito profesional, por confiar en mí y por todo lo que hemos construido juntas.
Gracias a cada una de las personas que he acompañado en consulta. Creí que iba a enseñar, pero he aprendido tanto de vosotros como vosotros de mí.
Y, sobre todo… gracias a la vida.
Hoy, al llegar a esta etapa, hago un compromiso conmigo misma: vivir cada momento con presencia, aceptar lo que llegue y recordar que cada decisión importa.
He cruzado el ecuador de la vida. Y, lejos de sentir que queda menos, siento que cada día tiene más sentido.
Me siento más libre, más consciente, más serena y más viva que nunca.
Que la sabiduría que traen los años siga guiando mis pasos.
Gracias, gracias, gracias. ✨💛