15/08/2026
"Desde que soy madre no me reconozco".
Muchas madres llegan a consulta pensando que lo que les pasa dice algo malo sobre ellas.
"Me he vuelto insoportable".
"No tengo paciencia".
"Antes no era así".
"Debería poder con esto".
Y cuando no tienes otra explicación disponible, es muy fácil llegar a una conclusión:
"El problema soy yo".
Pero lo que cambia después de ser madre no ocurre solo en tu agenda.
Puede cambiar tu descanso, tu nivel de activación, la carga que sostienes, tu relación de pareja, la forma en la que te ves y hasta la sensación de quién eres ahora.
No siempre significa que exista un problema clínico.
Pero tampoco conviene reducirlo todo a "estoy cansada" o "tengo mal carácter".
Soy Cristina, psicóloga perinatal, colegiada R-00869.
Y durante las próximas semanas voy a hablar precisamente de esto: de lo que puede pasarle a tu cuerpo, a tu cabeza y a tu identidad cuando te conviertes en madre.
Sin adornarlo.
Sin convertirlo todo en autocuidado.
Y sin asumir que el problema eres tú.
Sígueme si llevas tiempo pensando: "Antes no era así".