21/04/2026
La asertividad no es sinónimo de dureza, sino de respeto: hacia los demás, pero también hacia uno mismo. Muchas personas con estilos relacionales sumisos viven atrapadas en el miedo constante a herir o incomodar, sacrificando sus propias necesidades en el proceso. Esta frase de P. Jakubowski nos recuerda que, si evitamos a toda costa causar malestar, acabamos generando un sufrimiento silencioso — tanto en nosotros como en quienes nos rodean.
Ser asertivo implica aprender a poner límites, expresar lo que sentimos y actuar con honestidad emocional. No se trata de herir, sino de dejar de herirnos por no respetarnos