04/06/2026
🌡️ Con la llegada del verano, no sólo cambian las temperaturas exteriores.
También cambian las condiciones dentro de las instalaciones, los tiempos de trabajo, el comportamiento de los productos y los riesgos microbiológicos asociados.
Y eso tiene un impacto directo en la seguridad alimentaria.
Las altas temperaturas favorecen el crecimiento de microorganismos y hacen que pequeños fallos operativos puedan convertirse en incidencias importantes en menos tiempo.
En esta época del año, aumentan especialmente los riesgos relacionados con:
❄️ Roturas de cadena de frío durante manipulación o transporte
🧊 Sobrecarga de cámaras frigoríficas por aumento de actividad
💧 Condensaciones y acumulación de humedad en determinadas zonas
🧫 Mayor proliferación microbiológica en superficies y equipos
🚛 Incremento del tiempo de exposición durante carga y descarga
⚠️ Procesos que en otras épocas del año pueden tolerar pequeñas desviaciones, en verano se vuelven mucho más sensibles.
Por eso, junio es un momento clave para revisar:
✔️ Controles de temperatura
✔️ Tiempos de manipulación
✔️ Sistemas de refrigeración
✔️ Protocolos de limpieza y desinfección
✔️ Planes de monitorización ambiental
💡 La seguridad alimentaria no es estática. Los riesgos cambian con el entorno, y el sistema debe adaptarse a ellos.
En Grupo GAM ayudamos a empresas del sector alimentario a reforzar sus sistemas de control en épocas de mayor exigencia operativa y microbiológica.
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