28/06/2026
En la película hay muchos más matices, como el revivir lo ocurrido haciendo espacio a toda una gama de mundos alternativos, el seguir descubriendo, aún cuando ya no está, a la persona perdida en esas cartas inesperadamente descubiertas, las huidas mentales en terapia o los roces con algún paciente por la culpa o por "soltarlos".
Seguramente muchos terapeutas hayamos vivido algo parecido alguna vez.
En el artículo también hay mucho más detalle sobre cuándo es más oportuno comunicar el dolor y cuándo no (ojo a cuando no comunicamos pero se percibe). También sobre esa vía indirecta, notando el aquí y ahora de mis emociones y ante qué surgen (como se ve en la peli también de hecho). Además aparte de la conexión se nos habla, por ejemplo, de la conciencia de mortalidad transmitida a los pacientes en esa comunicación de nuestro dolor por la pérdida. Algo que también puede tener un sentido terapéutico.
Por último, algo que no he tocado apenas: ¿nos costará a los terapeutas soltar el rol de ayudar para ponernos al otro lado?