14/07/2026
No existe un pecho perfecto. Existe el pecho adecuado para cada persona.
Para llegar a él, lo primero no es elegir una talla ni copiar una referencia. Lo importante es analizar bien la anatomía: la calidad de la piel, la base mamaria, la posición del complejo areola-pezón, la simetría, el tórax y la proporción con el resto del cuerpo.
A partir de ahí se decide la técnica, el tipo de implante si es necesario, el volumen y el abordaje más adecuado.
Cada paciente necesita algo distinto. Y operar bien también consiste en saber leer el cuerpo antes de transformarlo.