03/06/2026
Tanto Freud como Lacan, Freud parte además de una frase conmovedora que es ¿qué quiere una mujer?, como reconociendo que hay algo que no puede ser investigado con las investigaciones que se han hecho con los hombres, es decir que ya Freud marca la diferencia. El nunca se preguntó qué quiere un hombre, él sabía lo que quería un hombre, un hombre estaba inscrito en el Edipo de tal manera y de tal manera, en cambio frente a la mujer ya Freud dice: ¿qué quiere una mujer?
En Lacan eso está marcado diferente, tanto que toda la obra de Lacan creo que es acerca de la transmisión del psicoanálisis, que todas las vueltas es el intento, no sé si lo consiguió porque no es fácil eso, pero es el intento de poder transmitir el psicoanálisis a las mujeres, por eso su formulación lacaniana de la mujer no existe, es precisamente para evitar que pueda haber una sola manera de transmitir el psicoanálisis a las mujeres.
Tiene que haber infinitas maneras de transmisión porque cada mujer es única. Y no me vas a decir que eso es falocéntrico. Tratarla a ella de manera diferente, como la tengo que tratar a ella, porque son diferentes, porque el falocentrismo lo que necesita es que todos seamos iguales. Ese es el falocentrismo, pero no la teoría lacanaina.
El capitalismo es el que empobrece a la gente y el que hace la diferencia de clases, no el marxismo que las lee. El marxismo es la teoría que lee lo que hace el capitalismo. Lacan es la teoría que lee el desastre que están haciendo con la sexualidad de los hombres. No hay la sexualidad de los hombres.
Miguel Oscar Menassa