09/01/2020
"Vosotros decidís qué adorar.
Porque aquí hay otro asunto más que es extraño pero cierto: en las trincheras del día a día de la vida adulta, en realidad no hay nada parecido al ateísmo. No hay nada que no implique adoración. Todo el mundo adora. La única elección que hacemos es qué adorar. Y la razón irresistible por la que quizá elegimos alguna clase de dios o cosa de tipo espiritual que adorar —sea Jesucristo o Alá, sea Yavé o la Diosa Madre Wiccan, o las Cuatro Nobles Verdades, o algún conjunto inviolable de principios éticos— es que casi cualquier otra cosa que adores te comerá vivo. Si adoráis el dinero y las cosas materiales, si para vosotros están donde sentís el significado real de la vida, entonces nunca tendréis bastante, nunca sentiréis que tenéis bastante. Esa es la verdad. Adorad vuestro cuerpo y vuestra belleza y vuestro atractivo sexual y siempre os sentiréis feos. Y cuando el tiempo y la edad comiencen a mostrarse, moriréis un millón de muertes antes de que finalmente la sintáis. A un nivel básico, todos sabemos ya estas cosas. Están codificadas como mitos, proverbios, tópicos, epigramas y parábolas; el esqueleto de toda gran historia. El truco está en mantener la verdad al frente de nuestra consciencia todos los días.
Adorad el poder y terminaréis sintiéndoos débiles y temerosos, y necesitaréis incluso más poder sobre los demás para libraros de vuestro propio miedo. Adorad vuestra inteligencia, adorad ser vistos como gente inteligente, y terminaréis sintiéndoos estúpidos, fraudes, siempre a punto de ser descubiertos. Pero lo insidioso de estas clases de adoración no es que sean perversas o pecaminosas, es que son inconscientes. Son configuraciones por defecto.
Son la clase de adoración en la que te deslizas gradualmente, día tras día, siendo cada vez más y más selectivo respecto de lo que ves y cómo lo valoras sin nunca ser totalmente consciente de que eso es lo que estás haciendo.
Y el así llamado mundo real no os disuadirá de funcionar con vuestra configuración por defecto, porque el así llamado mundo real de los hombres y el dinero y el poder canturrea alegremente en una piscina de miedo e ira y frustración y anhelo y adoración de sí mismo. Nuestra propia cultura actual ha aprovechado estas fuerzas de tal modo que han producido riqueza y comodidad y libertad personal extraordinarias. La libertad de ser señores absolutos de nuestros pequeños reinos del tamaño de un cráneo, únicos en el centro de toda la creación. Este tipo de libertad tiene mucho a su favor. Pero naturalmente hay muchos tipos de libertad, y sobre el tipo más valioso no oiréis hablar mucho en el gran mundo exterior del querer y conseguir y [ininteligible, suena como “demostrar”]. El tipo realmente importante de libertad implica atención y consciencia y disciplina, y ser capaz de preocuparse verdaderamente por otras personas y sacrificarse por ellas una y otra vez en una miríada de maneras pequeñas y nada atractivas todos los días."
La Verdad con mayúsculas va sobre la vida ANTES de la muerte.
Esto es agua. David Foster Wallace
Discurso pronunciado por David Foster Wallace en la Universidad de Kenyon (Gambier, Ohio) el 21 de mayo de 2005. Fotografía: Jot Down Magazine Traducción al ...