12/05/2026
Normalmente, después de lo que mi mente considera error viene el castigo que cree que merezco.
Normalmente no viene la ternura.
De forma automática aparecen el juicio y la vergüenza.
Esa costumbre de volver al pasado para mirar con dureza a la persona que fui.
Deberías haber reaccionado distinto.
Cómo no te diste cuenta.
Por qué hiciste eso y no lo otro.
Y desde el privilegio que me da la conciencia y la distancia ahora, qué injusto me parece tratarme así.
Qué injusto exigirle claridad a una versión de mí que estaba haciendo lo que creía que tenía que hacer.
Intentando sostener cosas que hoy quizá ya ni recuerdo.
Supongo que es fácil mirar hacia atrás desde la orilla en la que estoy ahora.
Desde todo lo aprendido después.
Desde las herramientas que antes no tenía.
Desde la calma que llegó más tarde.
Pero aquella versión de mí no sabía todo esto.
Solo estaba intentando atravesar la vida con las manos que tenía entonces.
Durante mucho tiempo, recordarme eso requería un esfuerzo consciente.
Había que frenar el juicio.
Doblar la atención hacia otro lugar.
Traer casi a pulso una mirada más amable.
Porque lo automático era la culpa.
Pero el otro día pasó algo pequeño y enorme a la vez.
Llevaba un rato rumiando algo que podría haber hecho de otra manera.
Dándole vueltas.
Machacándome en silencio.
Y entonces, sin buscarlo, apareció algo distinto.
Así, fácil.
Y me di cuenta.
Era la primera vez que la ternura aparecía frente al castigo.
La primera vez que una parte de mí acudía al cuidado antes que a la exigencia.
Y no sé explicarlo del todo, pero me sentí cuidada.
Como si una parte de mí hubiera aprendido, por fin, a quedarse a mi lado en lugar de atacarme.
Como si después de tantos años hablándome desde la dureza, algo dentro empezara a aprender otra forma de estar conmigo.
Así que lo dejo aquí como recordatorio.
Para mí. Y para ti también.
Para los días en los que vuelva la culpa o para cuando se nos olvide mirarnos con contexto.
No siempre aparecerá solo.
Pero quizá, poco a poco, podamos aprender a convertir la ternura en un lugar al que volver.
🫂❤️🩹