23/09/2026
A veces, es fácil interpretar la falta de ganas como falta de interés por ti:
«Ya no le apetece hacer nada conmigo», «nunca quiere salir», «parece que todo le da igual»…
Pero la depresión no siempre se manifiesta como tristeza. Muchas veces aparece como apatía, falta de energía, pérdida de interés o dificultad para disfrutar de cosas que antes sí disfrutaba.
Por eso, acompañar puede ser más útil que presionar. No se trata de conseguir que la persona se anime ni de asumir la responsabilidad de hacer que esté bien.
Puedes validar como en el ejemplo u ofrecer ayuda concreta
Pero hay algo igualmente importante, acompañar a alguien con depresión no significa dejar de cuidarte tú. Puedes estar presente, ofrecer apoyo y respetar sus tiempos sin convertirte en terapeuta ni renunciar a tus propias necesidades, espacios y límites.
Porque cuidar el vínculo también implica que los dos podáis existir dentro de la relación, incluso cuando uno de los dos está pasando por un momento difícil.