11/08/2026
Hay personas que siempre están.
Si alguien necesita ayuda, aparecen.
Si hay un problema, lo resuelven.
Si alguien está pasando un mal momento, encuentran un hueco para escuchar.
Son esas personas de las que todos dicen:
"Menos mal que estabas."
Lo que casi nadie ve...
es que, muchas veces, ellas hace tiempo que dejaron de estar para sí mismas.
No ocurre de un día para otro.
Sucede poco a poco.
Hoy pospones ese paseo porque hay cosas más importantes.
Mañana cancelas ese rato tranquilo porque alguien te necesita.
Después dejas para otro día esa llamada, ese libro, esa cita, ese descanso.
Y, sin darte cuenta, llega un momento en el que estás presente en la vida de todos... menos en la tuya.
El problema no es cuidar de los demás.
Cuidar es una de las cosas más bonitas que podemos hacer.
El problema aparece cuando, mientras sostienes la vida de otros, dejas de sostener la tuya.
Y el cuerpo suele darse cuenta antes que nosotros.
Empieza con un cansancio que ya no se va durmiendo un poco más.
Con una irritabilidad que no entiendes.
Con la sensación de que haces mucho... pero cada vez te reconoces menos.
Porque hay un límite que no siempre llega haciendo ruido.
A veces llega en silencio.
❤️ Cuidarte no significa dejar de estar para quienes quieres.
Significa dejar de desaparecer de tu propia vida.
Y quizá el autocuidado no empiece cuando tienes más tiempo.
Quizá empiece el día en que dejas de pensar que tú puedes esperar un poco más.
💬 ¿Te has sorprendido alguna vez estando para todo el mundo... menos para ti?
Abrazote,
Olga 💚