20/04/2026
Casi todos nos desahogamos con nuestros seres queridos. Nos sienta bien compartir aquello que nos preocupa, que nos genera u otra desagradable.
Sin embargo el desahogo puede terminar convirtiéndose en un problema. Si es nuestra única estrategia de afrontamiento, lo único que estaremos haciendo ante una es traer al presente de manera repetida todo lo relacionado con ese problema, alargando nuestro sufrimiento. Además nuestro entorno puede acabar cansado también de escuchar nuestros problemas de manera repetida.
Es por lo tanto necesario aprender estrategias diferentes para afrontar y aliviar nuestras preocupaciones, para así cuidarnos mejor a nosotros mismos y a nuestros seres queridos.