02/12/2022
Quizá muchos habréis escuchado la expresión "pobre pero honrado". Esto lleva la huella de aquellos primeros preceptos del cristianismo donde "los pobres serán los ricos de espíritu, y sólo ellos accederán al reino de los cielos". Esto quiere decir que los ricos, por ser ricos, tienen vedado el reino de los cielos. Y que el camino para ser rico de espíritu, es decir, el camino para entrar al reino de los cielos, pasa por ser pobre.
Es evidente que disponer de dinero y ser honrado pueden ser perfectamente conjugables, y que si todos los honrados tuviesen más dinero este sería un mundo mejor. Si en este momento estás pensando que si los honrados tuvieran dinero dejarían de ser honrados, enhorabuena, las puertas del cielo se te abrirán de par en par.
Si tienes problemas en relación al dinero, a lo material, te invito a cuestionarte, en primer lugar, tus creencias sobre el mismo. Estas se asoman sobre todo en críticas y disconformidades ante todo aquello que represente la abundancia material (no de espíritu). Y si es así, pregúntate ¿De dónde me vienen a mí estos valores? ¿Quién en mi familia tuvo problemas con el dinero o vivió precariamente? ¿Cómo fue su vida? ¿Qué quiero yo para la mía?
En Constelaciones Familiares asuntos como este asoman a menudo en forma de implicaciones y fidelidades a los padres o a alguien dentro del sistema. Abramos la mirada para poder ver dónde nos hemos quedado pegados, a qué historia, a qué persona, a qué creencia. Conozcámoslo, contrastémoslo, respetémoslo, démonos la vuelta y caminemos con mayor conciencia y libertad hacia el futuro.