18/05/2026
Tus ojos pueden mostrar mucho más que problemas de visión.
La retina es el único lugar del cuerpo donde podemos observar directamente los vasos sanguíneos de forma no invasiva.
Por eso, los oftalmólogos utilizamos la retinografía para fotografiar el fondo de ojo y estudiar estructuras tan importantes como la retina, la mácula, el nervio óptico y toda la red vascular ocular.
Con esta prueba podemos detectar o controlar enfermedades como la retinopatía diabética, la retinopatía hipertensiva, el glaucoma, la degeneración macular o diferentes alteraciones vasculares de la retina.
Pero además, el análisis de los vasos sanguíneos nos aporta información muy valiosa sobre la salud general del paciente.
Estudiamos el calibre y la anchura de arterias y venas, la forma en la que se ramifican, la sinuosidad de los vasos, los cruces arteriovenosos, pequeñas hemorragias, microaneurismas y otros signos de daño microvascular.
Todos estos cambios pueden estar relacionados con hipertensión arterial, diabetes, enfermedad cardiovascular, aterosclerosis o alteraciones circulatorias.
Aunque nuestra especialidad es la salud visual, detectar estas señales de forma precoz nos permite derivar al paciente al especialista adecuado para una valoración más completa.
Porque la retina no solo habla de tus ojos. También puede ser una ventana hacia tu salud general.