24/02/2026
El diafragma es un músculo con forma de cúpula, de concavidad inferior, que se inserta en los rebordes costales de las 6 últimas costillas, la apófisis xifoides del esternón y las vértebras lumbares altas.
Presenta orificios para el paso de la arteria aorta, el esófago, la vena cava inferior y el nervio vago. Está inervado por los nervios frénicos, de origen cervical (C3-C5).
Su función principal es la respiración, aunque también es un límite natural entre las cavidades torácica y abdominal, es una pieza fundamental para el drenaje linfático visceral abdominal, interviene en la micción y la defecación y ayuda a prevenir el reflujo gastroesofágico.
Es fundamental la relación de este músculo con el SNC. A través de aferencias sensitivas (nervios frénico y vago), la respiración diafragmática profunda activa el sistema parasimpático, disminuye la respuesta de “lucha o huída” y la percepción del dolor crónico.
Se puede deducir, por tanto, que el abordaje del diafragma desde la fisioterapia y la osteopatía es fundamental, no sólo por su papel en la respiración, sino porque influye en otros procesos como la postura, la gestión emocional (dolor, ansiedad) y la función visceral (procesos digestivos).
Desde un punto de vista osteopático, nos centramos en el tratamiento estructural (liberación vertebral y costillas), visceral (trabajando el propio diafragma y liberando las fascias que lo conectan con el hígado, el estómago y el pericardio) y funcional.
A nivel fisioteráìco mejoramos la funcionalidad, la fuerza y la
elasticidad del músculo mediante ejercicio terapéutico y terapia manual (reeducación respiratoria, terapia manual/miofascial, ejercicios de movilidad torácica y técnicas de relajación).