25/05/2026
¿Por qué sabemos que deberíamos poner límites… pero aun así nos cuesta tanto hacerlo?
En este artículo de , nuestra codirectora Cecilia Martín explica que poner límites no es solo una decisión racional.
Muchas veces sabemos perfectamente lo que deberíamos hacer, pero aparecen el miedo al rechazo, la culpa, el miedo al conflicto o a perder a ciertas personas. Y ahí es donde terminamos cediendo, aguantando situaciones que nos hacen daño o priorizando constantemente las necesidades de los demás antes que las nuestras.
Detrás de la dificultad para poner límites suele haber baja autoestima, miedo al abandono y poca tolerancia al malestar emocional. Pero aprender a hacerlo no es ser egoísta: es autocuidado.
Si quieres aprender a relacionarte de una forma más sana y entender mejor tus vínculos emocionales, lee *Ghosting, celos, rupturas y otros dramas modernos* (Vergara, 2026).