07/10/2026
“Todas las pruebas decían que todo estaba bien. Pero él vivía con un dolor de 8 sobre 10.”
Cinco años después de una cirugía cervical con buen resultado, este paciente comenzó a empeorar tras sufrir distintos traumatismos. Las resonancias, radiografías dinámicas, gammagrafías y electromiogramas no mostraban la causa. Incluso los tratamientos mínimamente invasivos solo conseguían un alivio temporal.
Decidimos explorar la zona mediante una técnica endoscópica ultramínimamente invasiva. A través de una incisión de apenas 2 o 3 milímetros encontramos el origen: una adherencia de menos de un milímetro, como un hilo muy fino, tiraba de la raíz nerviosa cada vez que movía el cuello.
Liberamos la raíz y, durante las primeras horas, el dolor desapareció. A veces, una alteración mínima puede tener un impacto enorme en la vida de una persona.
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