22/08/2019
Brote de lIsterioisis en ANDALUCIA
¡ATENCIÓN A LA PROCEDENCIA DE ALIMENTOS!
La listeriosis - Lister su descubridor - (fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, malestar estomacal, cansancio y vómitos), es predominantemente una enfermedad transmitida por las alimentos causada por los bacterias del género Listeria (se conocen al menos 10 variantes) grampositivos facultativos, es decir, tambien pueden ser aeoróbica, de la listeriosis, patógeno portado principalmente por alimentos, y descubierto a principios de los 80. La población más atacada son los ancianos, los recién nacidos, las mujeres embarazadas, los VIH-pacientes o los ésos con los estados inmunodeficientes. Una alta tasa de mortalidad está acompañando infecciones de la listeriosis, El tratamiento y la prevención efectivas en la inmunodeficiencia, es esencial Existen varios grados de gravedad, según caracteristicas de la intensidad infecciosa y defensas del huésped.
Terapia antimicrobiana
Se ha propuesto acertadamente en la literatura médica, el tratamiento de la listeriosis con ampicilina o penicilina como monoterapia. Sin embargo, puesto que la tolerancia o aún la resistencia in vitro a la penicilina es bastante común, es de considerar la combinación de ampicilina y gentamicina.
La duración de la terapia debe ser entre una y dos semanas, mientras que complicaciones como la meningitis, pueden necesitar periodos de tiempo más largos (hasta tres semanas). Por otra parte, la endocarditis y los abscesos cerebrales, necesitan tratamiento de seis a ocho semanas. Las dosis se deben variar según función alterada del órgano de los pacientes', con control de dosis apropiada del antibiótico en suero.
En recién nacidos, se recomienda una dosis de la ampicilina de 150 a 200 mg/kg por el día para las infecciones no meníngeas; o 300 a 400 mg/kg por el día para meningitis; sin embargo, algunos estudios sugieren que las dosificaciones recomendadas en meningitism sean utilizadas en todos los casos. Es de resaltar, que la dosis más alta, es apropiada para tratar listeriosis en inmunodeficientes.
Durante embarazo, la dosificación recomendada para la listeriosis es 2 gramos de ampicilina cada 6 a 8 horas, dosis que ofrece penetración intracelular adecuada de la placenta. La duración óptima de la terapia en embarazo no se ha establecido, pero 3-4 semanas del tratamiento se consideran como condición mínima.
La medicación antimicrobiana alternativa y regímenes alimenticios se necesitan a veces en ciertos grupos pacientes. Estos quizas requieran medicación antimicrobiana alternativa, a causa de alergias o de enfermedades específicas. Esta 2ª segunda línea puede utilizar trimethoprim-sulfametoxazol (Septrin) como el mejor agente alternativo, seguido por la eritromicina, la vancomicina.... Debe recordarse que las cefalosporinas no muestran actividad adecuada.
Pronóstico y prevención
La listeriosis no tratada puede se fatal en el plazo de 4 días, y es necesario tomar medidas muy severas en pacientes con immunosupresión subyacente, con fallecimietos hasta de un 40% de casos.
Las formas bacteriémica (septiciemia) y meningitica de la listeriosis pueden ser curadas, pero las complicaciones serias pueden mantenerse a pesar de terapia antimicrobiana temprana. La infección de sistema nervioso central, pueden presentarse secuelas como estrabismo, hidrocefalia y retraso mental.
Prevención
Por lo tanto, la mejor aproximación es la prevención de la listeriosis. Las recomendaciones generales para la prevención son las mismas que para otras infecciones o intoxicaciones producidas por los alimentos, e incluyen cocinar bien la comida sin procesar de procedencia animal, el LAVADO CUIDADOSO DE VERDURAS ANTES DE COCINAR, evitar leche no pasteuriza o uperizada, así como la higiene adecuada de manos y menaje,.
Incluido en ese riesgo creciente de evitar listeriosis, debe realizarse un control del consumo de quesos blandos, los patés refrigerados, mariscos ahumados refrigerados, derivados de carne, fiambres de cerdo y todo tipo de carnes cuya procedencia no sea conocida. La contaminación mixta de comidas, utensilios y superficies de preparación de comida, y salsas por ejemplo de perritos calientes, debe ser evitada o al menos considerada.
Esta incidencia trae a colación la necesidad de un control alimentario estricto y mejorado. La disbiosis intestinales entran dentro del paquete de afecciones que dependen de una higiene o elaboración alimentaria deficiente.