10/09/2026
Los problemas con el juego pueden desarrollarse durante mucho tiempo sin resultar evidentes para familiares, amigos o compañeros de trabajo. Mantener las rutinas habituales no significa necesariamente que la situación esté bajo control.
Deudas, mentiras, preocupación constante por apostar o intentos repetidos de recuperar el dinero perdido pueden ir apareciendo progresivamente. Detectar estos cambios permite intervenir antes de que las consecuencias económicas y emocionales sean mayores.