08/10/2026
Empiezas a entrenar.
Te molesta.
Sigues.
Entras en calor.
Y de repente…
“YA NO ME DUELE.”
Entonces pensamos:
“Perfecto. No será nada.”
Pero cuidado.
En determinados problemas tendinosos puede ocurrir precisamente eso:
molesta al comenzar,
mejora durante la actividad
y vuelve después o al día siguiente.
Por eso valorar únicamente:
“¿ME DUELE AHORA?”
puede quedarse corto.
También interesa saber:
→ cuánto has aumentado tu entrenamiento
→ cuándo aparece el dolor
→ cómo responde después
→ cómo amaneces al día siguiente
→ qué capacidad tiene actualmente ese tejido
Y aquí está la parte importante:
un tendón no necesita necesariamente dejar de moverse.
Necesita recibir la carga adecuada.
📌 Guarda este Reel si entrenas.
¿Te ocurre ese extraño “me duele… pero luego se pasa”?
Cuéntanoslo.