02/06/2026
Durante años nos hicieron creer que tu pisada dictaba tu postura, tus dolores y hasta tu destino como corredor. Pero la ciencia actual es clara: la pisada no determina por sí sola tus lesiones ni “descoloca” tu cuerpo.
La pronación y la supinación no son fallos mecánicos: son variaciones normales del movimiento humano, necesarias para absorber impacto, adaptarse al terreno y distribuir fuerzas.
De hecho, cierto grado de pronación es biomecánicamente saludable porque permite disipar cargas a través de la cadena cinética.
Entonces… ¿qué es lo que realmente importa?
📌 Tolerancia a la carga
📌 Exposición al entrenamiento
📌 Factores individuales
La evidencia muestra que no existe relación sólida entre un tipo de pisada y:
• Desalineaciones globales
• Dolor lumbar o cervical
• Cambios estructurales relevantes
Lo que sí puede ocurrir es que ciertas características de la pisada, combinadas con otros factores, modifiquen cómo se reparten las cargas.
Tu pisada es un patrón dinámico que se adapta, mejora y se entrena.
Y tu cuerpo, cuando recibe el estímulo adecuado, responde mejor de lo que crees.