03/10/2026
Hay una idea que muchas personas aprendimos muy temprano: la de sentir que solo estamos haciendo las cosas bien cuando estamos ocupados. Si el día estuvo lleno, sentimos que fue un buen día. Si resolvimos todo lo pendiente, aparece una sensación de tranquilidad. Pero cuando nos detenemos, incluso por un momento, muchas veces aparece otra voz:
«Deberías estar haciendo algo.»
Con el tiempo, esa forma de vivir puede volverse tan habitual que dejamos de preguntarnos cómo estamos. Seguimos haciendo, seguimos respondiendo, seguimos sosteniendo. Y casi sin darnos cuenta, el descanso empieza a sentirse como... Sigue leyendo en el enlace de la bio.
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