10/04/2026
NO ESTÁS ROTO
No es que estés roto.
A veces no es desproporcionado.
No es exagerado.
Es la memoria emocional activándose.
El cuerpo recuerda antes que la mente.
Un tono de voz, una ausencia, una sensación conocida… y algo se enciende por dentro sin que sepas por qué. No es el presente. Es la huella de lo vivido.
Muchas reacciones que generan culpa o confusión son, en realidad, intentos de protección aprendidos. Formas que tu sistema emocional encontró para anticiparse al dolor.
Comprenderlo cambia la mirada.
No habla de fragilidad.
Habla de historia.
Y cuando entendemos que no estamos rotos, sino protegiéndonos, aparece algo distinto: la posibilidad de escucharnos con más calma y tratarnos con más respeto.