06/08/2026
Cada vez más personas acuden a terapia, y eso tiene aspectos muy positivos: mayor conciencia sobre la salud mental, menos estigma y más acceso a ayuda profesional.
Pero también merece la pena reflexionar sobre cómo vivimos hoy el malestar emocional. En una sociedad marcada por la inmediatez, ¿hemos reducido nuestra tolerancia a la frustración, la incertidumbre o el dolor?
La terapia psicológica puede ser una herramienta muy valiosa, pero también es importante recordar algo: no todo sufrimiento es patológico. Sentir tristeza, miedo, frustración o incertidumbre forma parte de la experiencia humana.
Quizá uno de los grandes retos actuales sea aprender a distinguir entre un problema psicológico que requiere ayuda profesional y una experiencia vital dolorosa que necesita tiempo, aceptación, adaptación y acompañamiento.
Porque la salud mental no consiste en no sufrir, sino también en aprender a relacionarnos de una forma más flexible con aquello que, inevitablemente, forma parte de la vida.
✍️ Reflexión de María del Toro Gascueña, psicóloga de Luria Psicología.
¿Crees que actualmente tendemos a patologizar experiencias normales de la vida?