Ana Carcedo.PsicoPerinatal

Ana Carcedo.PsicoPerinatal Información de contacto, mapa y direcciones, formulario de contacto, horario de apertura, servicios, puntuaciones, fotos, videos y anuncios de Ana Carcedo.PsicoPerinatal, Psicólogo, Madrid.

Acompañando la maternidad real, desde la concepción, procesos de reproducción asistida, problemas en el embarazo, ansiedad, parto traumático, depresión post-parto, problemas con la lactancia y primera fase de crianza, pérdida gestacional y duelo.

Hay partos que dejan  .A veces la herida está  en lo que se hizo sin explicar. En las decisiones que se tomaron sin cont...
14/07/2026

Hay partos que dejan .
A veces la herida está en lo que se hizo sin explicar. En las decisiones que se tomaron sin contar contigo. En una urgencia vivida con miedo y sin nadie que pudiera ayudarte a comprender qué estaba pasando. En los gritos, en las maniobras sin aviso, en sentir que tu cuerpo había dejado de pertenecerte durante unas horas.

En tener miedo de morir. O de que muriera tu bebé.
En sentirte sola.

Puedes amar profundamente a tu bebé y, al mismo tiempo, sentir dolor por cómo llegó al mundo.

Una cosa no borra la otra.

Porque cuando durante el el cuerpo percibe amenaza, pérdida de control o indefensión, el sistema nervioso intenta protegernos. A veces activándose, luchando, intentando escapar. Otras, cuando no encuentra salida posible, desconectándose.

Un cuerpo que ha atravesado un parto difícil no solo necesita recuperarse físicamente. A veces necesita volver a sentir seguridad. Recuperar la sensación de que tiene recursos. Volver, poco a poco, a sentirse habitado.

Hay partos que dejan cicatrices. Por las acciones, por las omisiones y por la falta de seguridad.

Y si algo de aquella experiencia sigue presente hoy, merece ser escuchado.

TraumaPerinatal

El   nos impide estar realmente presentes en nuestro cuerpo. No porque no queramos sentir, sino porque nuestro sistema n...
03/07/2026

El nos impide estar realmente presentes en nuestro cuerpo. No porque no queramos sentir, sino porque nuestro sistema nervioso aprendió que hacerlo no era seguro.

Sabemos que, cuando el detecta peligro (aunque la amenaza ya no exista), activa respuestas automáticas de .

Algunas personas permanecen en un estado de hiperactivación: viven con ansiedad, tensión muscular, hipervigilancia, insomnio o dificultad para relajarse.

Otras entran en hipoactivación: sienten desconexión, vacío, apatía, niebla mental o la sensación de estar “apagadas”, como si observaran la vida desde fuera.

Y muchas oscilan entre ambos estados.

Por eso, en terapia, el objetivo no es simplemente hablar de lo que ocurrió. Antes de procesar el trauma necesitamos ayudar al sistema nervioso a recuperar una sensación de seguridad.

¿Qué significa esto en la práctica?

• Aprender a orientarnos al entorno y comprobar que, aquí y ahora, estamos a salvo.
• Notar el apoyo de la silla o el contacto de los pies con el suelo para volver al cuerpo sin sentirnos invadidos.
• Regular la activación poco a poco, sin revivir el trauma de golpe, respetando el ritmo del sistema nervioso.

La presencia no se consigue obligándonos a sentir más. Se construye cuando el cuerpo deja de vivir en modo supervivencia y vuelve a percibir que existe un lugar seguro donde habitar.

Porque sanar el trauma no consiste en olvidar el pasado, sino en recuperar la capacidad de estar plenamente presentes en nuestra propia vida.

“En los primeros compases de la vida, la   con la madre o con el cuidador principal opera como un regulador del   del be...
02/07/2026

“En los primeros compases de la vida, la con la madre o con el cuidador principal opera como un regulador del del bebé, ya que en primer término aprende la capacidad de autorregulación a través de la relación con la madre o con un cuidador cercano. La teoría del ha demostrado que una conexión saludable entre el cuidador y el niño es de vital importancia para dar forma al desarrollo de la capacidad de regulación de este último.

Cada vez que una consigue consolar a su bebé está regulando eficazmente su sistema nervioso, aunque lo más seguro es que no piense en el proceso de la maternidad en estos términos. La teoría del apego documenta la influencia que tienen las madres en estados crónicos de depresión, ansiedad, enfado o disociación en el desarrollo de sus bebés; la alteración de la conexión entre el bebé y la madre es traumática.

Si por cualquier motivo, el proceso de regulación entre la madre y el bebé se ve trastocado, el bebé no desarrolla la capacidad básica para la regulación. Si la capacidad de autorregulación de una madre se ve amenazada, no consigue calmarse y, por lo tanto, no puede regular adecuadamente el sistema nervioso de su niño.

La necesidad de sentirnos , a gusto en nuestro cuerpo y con nuestra vida, es tan importante que cuando estamos en un estado de desregulación, tratamos de encontrar la regulación que necesitamos, a menudo, a cualquier precio”.

💡Heller, L., & LaPierre, A. Curar el trauma del desarrollo: El método Relacional Neuroafectivo (NARM™) para restablecer la conexión. Editorial Eleftheria.

Cuando se nos muere un hijo, hay una parte de nosotras que lo entiende de inmediato, lo sabe, lo siente. Por ello, el cu...
25/06/2026

Cuando se nos muere un hijo, hay una parte de nosotras que lo entiende de inmediato, lo sabe, lo siente. Por ello, el cuerpo en su sabiduría puede desconectarse del dolor desde el shock o desde defensas de “seguir hacia delante en automático”, etc.

Por eso, en el duelo, es frecuente pensar una cosa y sentir otra. Saber desde nuestra comprensión cognitiva que nuestro hijo ha mu**to, y aun así, esperar que sea una pesadilla horrible. Es la forma en que el cerebro va reorganizando una realidad muy difícil, que ha cambiado para siempre.

La integración del en el es permitir que el sistema nervioso, la memoria, la vida y la identidad se adapten , haciendo un hueco al dolor y al amor (el duelo es el precio que pagamos por amar tanto), pero que tendrá un lugar innegociable en nuestra historia.

No hay atajos para ese proceso. No hay puentes. Cada recuerdo, cada lágrima, cada vez que contamos lo ocurrido, cada momento en que el dolor aparece de nuevo, forma parte de esa integración.

De eso va el duelo, de aprender a sostener el amor cuando ya no puede expresarse de la misma manera.

22/06/2026

Desde la consulta veo con frecuencia personas que creen que su problema es solo emocional, cuando en realidad también es fisiológico, biológico, relacional y contextual.

Un sistema nervioso atrapado en la supervivencia puede generar síntomas físicos, emocionales y relacionales durante años.

Porque el no se almacena únicamente como un recuerdo, se almacena en nuestra biología.

Como dice Gabor Maté “ la biografía se convierte en Biología”.

Se expresa en la respiración, el sueño, la digestión, la tensión muscular, en la inflamación, la capacidad de conectar con otros y la sensación interna de seguridad.

Comprenderlo cambia la forma de acompañar el sufrimiento y de elaborar la experiencia traumática.

¿Por qué en el duelo necesitamos contar una y otra vez lo que pasó?¿Por qué repetimos la historia? ¿Por qué sentimos la ...
20/06/2026

¿Por qué en el duelo necesitamos contar una y otra vez lo que pasó?

¿Por qué repetimos la historia? ¿Por qué sentimos la necesidad de narrarla a diferentes personas, desde distintas perspectivas, escucharnos contándola y, a veces, incluso escuchar cómo otros nos la devuelven con sus propias palabras?

Cuando un duelo nos atraviesa o ha desbordado nuestros recursos, no siempre podemos integrar todo lo que está ocurriendo en el mismo momento en que sucede. Hay fragmentos de la experiencia que quedan suspendidos, desconectados o fuera de nuestra conciencia inmediata.

Por eso, en consulta, muchas veces utilizo la metáfora de una película.

La historia de duelo no se recuerda como una película completa y ordenada. Llega en escenas sueltas, imágenes, emociones, recuerdos corporales, preguntas sin respuesta y momentos que quedaron congelados en el tiempo.

Cada vez que volvemos a contar lo ocurrido, el sistema tiene una nueva oportunidad de revisar esa película. De añadir escenas que habían quedado fuera. De conectar fragmentos. De comprender algo que antes no podía comprenderse. De poner palabras a aquello que solo existía como sensación o dolor.

Y es precisamente ahí donde la PRESENCIA de otro ser humano resulta tan importante. Porque no solo ayuda a organizar la experiencia. También la honra.

Alguien que escucha con presencia reconoce que el dolor es real. Que el amor existe y que merece ser recordado.

Necesitamos ser vistos, comprendidos y acompañados.

Y cuando la muerte atraviesa la vida, esa necesidad se vuelve inseparable del propio proceso de duelo.

Crecer también implica aprender a alejarnos de una parte de nosotros mismos. Salir de la sobreidentificación con esa ver...
10/06/2026

Crecer también implica aprender a alejarnos de una parte de nosotros mismos. Salir de la sobreidentificación con esa versión que, por historia de vida, asumió adaptaciones, roles y patrones de relación que tenían más que ver con las necesidades de los demás que con las nuestras.

Aprendimos a ser quienes otros necesitaban que fuéramos. A veces sacrificamos nuestra espontaneidad para obtener amor, pertenencia o seguridad.

Y entonces confundimos adaptación con .

Pero aquello que somos de verdad nunca desaparece del todo. Permanece esperando en el cuerpo.

Esperando ser escuchado.

El camino de vuelta a casa implica, paradójicamente, alejarnos de esa parte adaptada. No para rechazarla, sino para agradecerle lo que hizo por nosotros y dejar de permitir que siga dirigiendo nuestra vida.

Mis pacientes sabéis como es este trabajo tan bonito interno de partes con las Matrioskas.

Volver a uno mismo requiere una mirada adulta, conciencia y reflexión. Requiere atravesar la incomodidad de lo desconocido y reconocer que aquello que somos de verdad puede sentirse extraño después de tantos años viviendo desde la adaptación.

Porque el camino siempre es hacia uno mismo. ↪️

Aunque duela.

Aunque nos resulte poco familiar.

Como escribió Hans Selye, aquello que llevamos dentro necesita encontrar una vía de expresión. Cuando la vitalidad no puede desplegarse, la frustración ocupa su lugar.

Tal vez el propósito no sea una meta que debamos alcanzar.

Tal vez sea el recuerdo profundo de quiénes éramos antes de aprender a alejarnos de nosotros mismos.

El cerebro emocional es la plantilla de la vida.Antes de que el hemisferio izquierdo aprenda a razonar, analizar o regul...
04/06/2026

El cerebro emocional es la plantilla de la vida.

Antes de que el hemisferio izquierdo aprenda a razonar, analizar o regularse, el cerebro derecho ya está construyendo los cimientos sobre los que se sostendrá toda la arquitectura emocional futura.

La salud mental no comienza en la escuela. Comienza mucho antes.

Según la propuesta del “nido evolucionado” de Darcia Narvaez, los seres humanos estamos biológicamente preparados para desarrollarnos en entornos que proporcionen:

• Experiencias perinatales tranquilizadoras.
• Respuesta rápida y sensible a las necesidades del bebé.
• Prevención del sufrimiento innecesario.
• Contacto físico abundante y presencia cercana.
• Lactancia materna iniciada por el bebé y mantenida de forma prolongada cuando es posible.
• Apoyo social positivo para la madre y el bebé.
• Una comunidad de adultos cálidos y disponibles.
• Juego libre, creativo y en contacto con la naturaleza.
• Una crianza emocionalmente presente, con bajos niveles de estrés crónico.

Estas experiencias no son lujos ni extras educativos. Son necesidades biológicas del cerebro en desarrollo.

Desde la clínica del trauma sabemos que muchas dificultades emocionales en la vida adulta tienen sus raíces en el trauma de apego o trauma del desarrollo.

Y no hablamos únicamente de aquello que ocurrió y nunca debió ocurrir.

También hablamos de aquello que no ocurrió y sí debía haber ocurrido.

La ausencia de protección, conexión, sintonía emocional, contacto o seguridad deja huellas tan profundas como determinados acontecimientos traumáticos.

Los estudios sobre Experiencias Adversas en la Infancia (ACES) han mostrado una asociación consistente entre la adversidad temprana y un mayor riesgo de problemas de salud mental, enfermedades cardiovasculares, trastornos autoinmunes, dolor crónico, adicciones y múltiples problemas de salud en la vida adulta.

La buena noticia es que el cerebro y el sistema nervioso conservan capacidad de cambio durante toda la vida.

La seguridad, la conexión y las relaciones reparadoras siguen siendo algunos de los medicamentos más poderosos que conocemos.

Una de las contribuciones más relevantes de Gabor Maté ha sido ayudar a comprender que el   no es solo un acontecimiento...
31/05/2026

Una de las contribuciones más relevantes de Gabor Maté ha sido ayudar a comprender que el no es solo un acontecimiento psicológico, sino una experiencia que puede moldear profundamente la biología del organismo.

Según Gabor Maté, el no se define únicamente por lo que ocurre, sino por lo que sucede en el interior del niño cuando atraviesa experiencias que superan su capacidad de afrontamiento sin el apoyo relacional necesario. Cuando un niño vive situaciones de estrés crónico, negligencia emocional, miedo, rechazo o inseguridad persistente, su sistema nervioso puede permanecer en un estado prolongado de alerta.

Desde la PNI, sabemos y se ha estudiado que las experiencias adversas tempranas se asocian con alteraciones duraderas en el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, el sistema nervioso autónomo y el sistema inmunitario. Diversos estudios han encontrado niveles más elevados de marcadores inflamatorios y citoquinas proinflamatorias —como IL-6, TNF-α y proteína C reactiva— en personas que sufrieron adversidad significativa durante la infancia.

El cuerpo aprende a prepararse para el peligro, y esa activación mantenida puede convertirse con el tiempo en una carga fisiológica que favorece la aparición de problemas metabólicos, cardiovasculares, autoinmunes, digestivos y de salud mental.

En este sentido, la biografía se convierte en biología: las experiencias relacionales tempranas dejan huellas no solo en la memoria emocional, sino también en los sistemas que regulan la inmunidad, el estrés y la salud global.

Y aunque tengo pendiente crear contenido sobre esto en específico, hoy quería nombrar que comprender esa asociación es reconocer que la seguridad, el vínculo, la regulación del sistema nervioso y las experiencias relacionales tempranas son factores biológicos fundamentales para el desarrollo de una salud física y emocional duradera.

Debajo de muchas depresiones posparto, lo que realmente puede haber es  trauma.En consulta veo muchas mujeres que despué...
29/05/2026

Debajo de muchas depresiones posparto, lo que realmente puede haber es trauma.

En consulta veo muchas mujeres que después del parto viven en hipervigilancia constante, incapaces de relajarse aunque su bebé duerma. Que sienten alerta continua, ansiedad intensa, taquicardia, miedo a que algo malo ocurra o necesidad de controlar todo para sentirse mínimamente seguras.

Pero también a mujeres desconectadas, apagadas, sin emoción, sin capacidad de sentir, con sensación de vacío, flashbacks, irrealidad o desconexión de sí mismas y de su bebé.

Puede haber experiencias traumáticas registradas en el desde mucho antes del embarazo. Experiencias de desamparo, invasión, pérdida de control o falta de seguridad que permanecen almacenadas en el sistema nervioso y que, durante el embarazo, el parto o el posparto, pueden reactivarse con enorme intensidad.

A ello se suman las propias experiencias que pueden vivirse durante la gestación o el nacimiento. Y cuando además aparecen situaciones de , el impacto sobre el sistema nervioso puede amplificarse significativamente.

Porque el trauma no depende únicamente de lo que sucede, sino de cómo lo vive y registra el organismo.

Pero muchas de estas experiencias de estrés postraumático quedan camufladas bajo el diagnóstico de “depresión posparto”.

El cuerpo y el sistema nervioso continúan contando la historia mucho tiempo después.

Para mí, comprender la historia completa de una mujer —su biografía, su embarazo, su parto y su experiencia subjetiva de todo ello— resulta fundamental.

Porque lo que ocurre en el posparto es sagrado, urgente y hay que mirarlo con mucha atención.

Comparte este contenido para ayudar a visibilizar una realidad que muchas mujeres viven en silencio.

EstrésPostraumático ViolenciaObstétrica SaludMentalMaterna

Dirección

Madrid

Horario de Apertura

Lunes 10:00 - 19:00
Martes 10:00 - 19:00
Miércoles 10:00 - 19:00
Jueves 10:00 - 19:00
Viernes 10:00 - 19:00

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Ana Carcedo.PsicoPerinatal publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Ana Carcedo.PsicoPerinatal:

Compartir

Categoría