10/06/2026
La lengua no es “solo un músculo”. Es una estructura funcional que influye en cómo se organiza tu boca… y en cómo se adapta tu postura.
Cuando la lengua descansa en el paladar, ayuda a sostener el maxilar superior y a mantener un equilibrio oral más estable.
Cuando descansa abajo de forma habitual, el sistema puede entrar en compensación: cambia la posición mandibular, aumenta la actividad cervical y, en muchos casos, aparece respiración oral o patrones respiratorios menos eficientes.
Esa combinación (lengua + respiración + postura) se relaciona con cambios en el desarrollo dentofacial y con maloclusiones.
Por eso, en Clínica Pedroche no miramos “solo los dientes”. Observamos el patrón completo: postura lingual, respiración, mordida y su impacto en la función.
Si te identificas con alguno de estos signos (tensión cervical, cefaleas, mandíbula cargada, boca seca al despertar, ronquido o respiración por la boca), conviene valorarlo con enfoque funcional.
Bibliografía:
Deshkar, M., Thosar, N. R., Kabra, S. P., Yeluri, R., & Rathi, N. V. (2024). The Influence of the Tongue on the Development of Dental Malocclusion. Cureus, 16(5), e61281.
Feștilă, D., Ciobotaru, C. D., Suciu, T., Olteanu, C. D., & Ghergie, M. (2025). Oral Breathing Effects on Malocclusions and Mandibular Posture: Complex Consequences on Dentofacial Development in Pediatric Orthodontics. Children, 12(1), 72.