31/08/2026
Hay una cara que ponen cuando les quitas el móvil. No es rabia. Es algo más parecido a la traición.
Porque para ellos ese aparato no es solo entretenimiento, es donde están sus amigos, sus conversaciones, su mundo entero condensado en una pantalla. Y cuando se lo quitamos de un tirón, no solo perdemos una batalla de límites. Perdemos, por unos días, la confianza.
Y ahí queda una nos preguntándose: ¿esto que acabo de hacer va a cambiar algo de verdad?
No es fácil soltar el castigo que "más se siente" para intentar algo que parece más difícil, más lento, más incierto. Pero a veces lo que más control da no es lo que más enseña.
#