17/06/2026
🌅 El verano cambia muchas cosas.
La temperatura, el ritmo del día, las rutinas, los planes, la cantidad de actividad al aire libre.
Y aunque solemos pensar en estos cambios como buenos para la salud (más sol, más movimiento, más vacaciones), también suponen un ajuste para el cuerpo.
No es lo mismo entrenar en marzo que en julio.
El calor cambia cómo se regula la temperatura corporal, cómo se pierde agua, cómo responde el sistema cardiovascular y cómo se tolera el esfuerzo. 🥵
Quien sigue entrenando como si nada con 35 grados, suele acabar pagándolo en forma de sobrecarga, lesión o agotamiento. 🤒
Algunos ajustes generales que suelen ayudar:
➡️ bajar la intensidad durante las primeras semanas con calor real,
➡️ mover los entrenamientos a primera o última hora del día,
➡️ cuidar la hidratación antes y después y no solo durante,
➡️ evitar estrenar deportes nuevos al máximo nivel en pleno verano.
👂Y, sobre todo, escuchar al cuerpo más de lo habitual.
Recuperarse mejor entre sesiones. Aceptar que rendir igual con 35 grados no es realismo, es desgaste.
🏖️ El verano no es para parar. Es para adaptarse.
Si te cuesta encontrar el equilibrio entre verano y actividad, podemos echarte una mano.
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