16/09/2026
Gracias a Dios por este nuevo día, por la vida, por la fuerza y por cada oportunidad de seguir adelante. 🙏❤️
Hoy, mientras terminaba mi movimiento, pensé en esas pequeñas historias que nos contaban nuestras madres cuando éramos niñas. Historias sencillas, pero que se quedaban dando vueltas en la cabeza.
Y me acordé de la hormiguita.
La hormiguita no carga todo de una vez. Camina, se esfuerza, descansa un poquito y vuelve a caminar. No se queda mirando lo que todavía le falta. Se ocupa del paso que tiene delante.
Y creo que nosotros también somos un poquito así.
La resiliencia no siempre hace ruido. La disciplina tampoco. Muchas veces son simplemente esas pequeñas decisiones que repetimos cada día: levantarnos, movernos, continuar, volver a intentarlo y no abandonar lo que queremos construir.
No se trata de hacerlo perfecto. Se trata de seguir.
Y con nuestro cuerpo también. Escucharlo, respetar sus tiempos, darle movimiento, descanso y también un mimo cuando lo necesita. Porque después de todo un día cargando tensiones, un masaje puede ser ese momento para bajar revoluciones, respirar profundamente y permitir que el cuerpo descanse. 🌿🤲
Hoy me quedo con una frase que bien podría haberme contado mi mamá:
“Camina despacito, pero no dejes de caminar.”
Un pasito hoy. Otro mañana. Y así, sin darnos cuenta, llegamos mucho más lejos de lo que imaginábamos. ✨
Que Dios nos dé fuerza, constancia y sabiduría para seguir cuidándonos por dentro y por fuera.
Feliz y bendecido día para todos. Los quiero mucho. ❤️
Mayela Alegre
a Dios por este nuevo día, por la vida, por la fuerza y por cada oportunidad de seguir adelante. 🙏❤️
Hoy, mientras terminaba mi movimiento, pensé en esas pequeñas historias que nos contaban nuestras madres cuando éramos niñas. Historias sencillas, pero que se quedaban dando vueltas en la cabeza.
Y me acordé de la hormiguita.
La hormiguita no carga todo de una vez. Camina, se esfuerza, descansa un poquito y vuelve a caminar. No se queda mirando lo que todavía le falta. Se ocupa del paso que tiene delante.
Y creo que nosotros también somos un poquito así.
La resiliencia no siempre hace ruido. La disciplina tampoco. Muchas veces son simplemente esas pequeñas decisiones que repetimos cada día: levantarnos, movernos, continuar, volver a intentarlo y no abandonar lo que queremos construir.
No se trata de hacerlo perfecto. Se trata de seguir.
Y con nuestro cuerpo también. Escucharlo, respetar sus tiempos, darle movimiento, descanso y también un mimo cuando lo necesita. Porque después de todo un día cargando tensiones, un masaje puede ser ese momento para bajar revoluciones, respirar profundamente y permitir que el cuerpo descanse. 🌿🤲
Hoy me quedo con una frase que bien podría haberme contado mi mamá:
“Camina despacito, pero no dejes de caminar.”
Un pasito hoy. Otro mañana. Y así, sin darnos cuenta, llegamos mucho más lejos de lo que imaginábamos. ✨
Que Dios nos dé fuerza, constancia y sabiduría para seguir cuidándonos por dentro y por fuera.
Feliz y bendecido día para todos. Los quiero mucho. ❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️