07/09/2026
Después de un proceso oncológico, algunas personas se sorprenden al descubrir cambios en sus analíticas que antes no existían, como una subida del colesterol.
Y la primera reacción muchas veces es pensar: «¿Qué estoy comiendo mal?».
Sin embargo, no siempre hay una única causa. El tratamiento, los cambios hormonales, la composición corporal, la actividad física y otros factores pueden influir en la salud metabólica.
Por eso es importante no reducirlo todo a una lista de alimentos “buenos” y “malos”. La alimentación puede ayudar, pero lo verdaderamente importante es entender el contexto de cada persona y plantear una estrategia adaptada a sus necesidades.
En este carrusel explicamos por qué puede cambiar el colesterol durante o después del tratamiento y qué aspectos conviene tener en cuenta para abordarlo.