19/08/2026
La magia de San Juan embotellada!
¿Sabías que la medicina más poderosa a veces crece justo al lado de tu camino? Esta semana estuve revisando mi oleato de Siempreviva, elaborado con las flores amarillas que recolecté en la pasada noche de San Juan.
Macerar nuestras propias plantas no es solo un remedio natural; es una forma preciosa de reconectar con la sabiduría de la tierra y valorar lo que nos rodea.
¿Cuándo se hace?El momento perfecto es al principio del verano, idealmente durante el solsticio o la semana de San Juan. Es cuando la planta concentra su mayor cantidad de principios activos y aceites esenciales.
¿Cómo lo hice? ¡Es súper sencillo!
1️⃣ Secado: Dejé secar las flores un par de días para evaporar el agua (¡el peor enemigo del aceite!).
2️⃣ Frasco: Llené un tercio de un tarro de cristal con las flores secas.
3️⃣ Aceite: Las cubrí por completo con un buen aceite de oliva de proximidad.
4️⃣ Paciencia: Ahora descansa en un lugar oscuro y seco durante 40 días, agitándolo con cariño cada mañana.
Siempreviva es una joya para calmar la piel, regenerar tejidos y difuminar marcas. ¡Y lo mejor es que la he visto crecer con mis propios ojos! ¿Te animas a mirar a tu alrededor y empezar a crear tu propio botiquín natural? Te leo en comentarios.
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