15/03/2018
Hoy tenemos el inmenso placer de traeros un resumen de la entrevista que realizó hace unos años Paloma Rosado a Miguel Gayá para www.elhedonista.es
“……Miguel, reúne en una sola persona los conocimientos del psicólogo y del etólogo, en su caso especializado en perros, esto hace de él el terapeuta idóneo para incorporar a estos animales como asistentes “co-terapeutas”, para la ayuda a los demás desde el ámbito de la psicología, especialmente a los más jóvenes.
Solo tengo que añadir que Miguel, además de tener una gran trayectoria profesional, es un lujo como persona.
-¿Quién tiene un perro tiene un tesoro?
¡Sin duda! El animal racional que es el ser humano ha puesto demasiado el acento en esa parte racional y ha perdido contacto con lo animal y eso es lo que nos puede llevar a la patología. Los que vivimos con un perro reconectamos con eso y de ahí recibimos parte de su valor terapéutico….
-Y el trabajo de terapia con animales ¿en qué consiste?
El Colegio de Psicólogos de Madrid ha creado un grupo de trabajo para intentar regular la terapia asistida por animales y en este tipo de terapia el perro ofrece la mayor versatilidad porque no todo el mundo tiene un delfín en su vida ¿verdad?
-Con qué colectivos se puede emplear la terapia asistida por animales?
En concreto los perros están dando muy buen resultado con niños autistas, personas con Alzheimer, rehabilitación y fisioterapia, y también en ayuda y acompañamiento, como los perros que se están entrenando para despertar a un enfermo de diabetes si tuviera una subida de azúcar. Además, a mí me interesa especialmente la rehabilitación social, especialmente en centros penitenciarios, y aún más en centros de reforma. En general, los perros son un elemento estupendo de entrenamiento en habilidades emocionales, asertividad y autoestima…”