30/07/2026
Estamos ya casi de despedida. Nos espera un mes de desconexión —aunque no propiamente de descanso—. Nos vamos tranquilas porque las farmacias de alrededor no cierran y nuestros clientes no quedan desatendidos. Volveremos en septiembre con energía renovada y las ganas de siempre.
Lo que empaña esta despedida es decir adiós a Dulce. Este año que hemos compartido con ella se nos ha hecho ameno y mucho más fácil. Dulce es una boticaria trabajadora, amable, muy pendiente de la gente, con gran empatía y sentido común, dos virtudes indispensables detrás de un mostrador. Su risa contagiosa ha llenado nuestro día a día de humor y buenas vibraciones. Estar al lado de alguien tan alegre es un verdadero regalo. La juventud no se pega, pero la alegría sí; la vamos a echar mucho de menos.
Ha llegado el momento de que siga su camino tras esta etapa de aprendizaje. Sabemos que conseguirá todo lo que se proponga, porque trabajo y esfuerzo, sus aliados, son siempre garantía de éxito. Sin pretenderlo, mi querida colega, te llevas un pedacito de Farmacia Revilla, un trozo de su historia que te diferenciará para siempre.
¡Mucha suerte, que seas muy feliz!