21/06/2026
Hay una frase que escucho constantemente:
“Solo quiero encontrar a alguien que me entienda.”
Y es una frase legítima.
El problema es que casi nunca viene acompañada de otra pregunta:
¿Soy yo una persona fácil de entender?
Queremos paciencia.
Pero reaccionamos con impulsividad.
Queremos escucha.
Pero interrumpimos.
Queremos comprensión.
Pero vivimos a la defensiva.
Queremos relaciones maduras.
Sin asumir el compromiso que exige la madurez relacional.
Y ahí está la parte incómoda.
Porque crecer en una relación no consiste únicamente en identificar lo que el otro hace mal.
Consiste en observar honestamente qué estamos aportando nosotros al vínculo.
Esa mirada puede resultar incómoda.
Pero también es profundamente liberadora.
Porque mientras el cambio dependa del otro, estaremos atrapados.
Cuando asumimos nuestra parte, recuperamos nuestra capacidad de transformar la relación.
Como decía Rudolf Dreikurs:
“Podemos cambiar nuestra vida y la actitud de las personas que nos rodean simplemente cambiándonos a nosotros mismos.”
Y quizá esa sea una de las definiciones más honestas de madurez relacional:
dejar de esperar que el otro haga el trabajo que me corresponde a mí.
📖 Ruta hacia las Relaciones en Positivo ya está disponible en librerías, plataformas digitales y en el enlace de mi perfil.