24/06/2026
Hay series que parecen una comedia más y, de repente, te dejan una frase que explica algo que muchas personas han vivido.
BoJack Horseman es una de esas series. Detrás del humor absurdo y de sus personajes animados, habla de salud mental, vínculos, autoestima, culpa, heridas emocionales y formas muy humanas de relacionarnos.
Una de sus frases más conocidas dice: “Cuando miras a alguien a través de gafas de color rosa, todas las banderas rojas parecen simplemente… banderas.”
Y es que, cuando estamos conociendo a alguien y nos gusta, no siempre es fácil ver las red flags. Al principio suele haber ilusión, ganas de confiar y deseo de que las cosas salgan bien. Nos fijamos más en lo que nos gusta, en la conexión, en los momentos bonitos o en el potencial que vemos en esa persona.
Y cuando algo nos chirría, a veces intentamos justificarlo:
“Quizá ha tenido un mal día.”
“Seguro que no lo decía así.”
“No será para tanto.”
“Pero también tiene cosas buenas.”
Esto no significa que seamos tontos, ni ingenuos, ni que “nos dejemos engañar”. Significa que cuando hay deseo, ilusión o necesidad de vínculo, nuestra forma de interpretar las cosas puede cambiar.
Además, muchas red flags no aparecen de golpe. A veces empiezan con comentarios sutiles, cambios de actitud, celos disfrazados de interés, bromas que duelen o una sensación incómoda que todavía no sabemos explicar.
Por eso, cuando empezamos a verlo, no sirve de nada castigarnos con un:
“¿Cómo no me di cuenta antes?”
Quizá antes no teníamos toda la información. Quizá estábamos intentando confiar. Quizá necesitábamos tiempo para poder verlo.
Lo importante no es culparnos por no haberlo visto antes. Lo importante es que ahora lo estamos viendo. Y desde ahí podemos empezar a preguntarnos qué estamos justificando, qué límites necesitamos poner y qué herramientas nos pueden ayudar a cuidarnos o salir de ahí.
A veces la claridad no llega al principio. Pero cuando llega, merece ser escuchada.
Y en ese proceso, la terapia puede ser un espacio seguro para entender lo que hemos vivido, dejar de culparnos y empezar a tomar decisiones desde un lugar más con