23/05/2026
Vivimos tiempos de mediocridad y polarización política. Y, a la vez, confío en que muchas personas se preguntan:
“¿Cómo cambio el mundo?”
Y quizá la pregunta correcta sea:
¿Cómo dejo de mirar hacia otro lado?
Decía Edmund Burke: “Lo único necesario para que triunfe el mal es que los hombres buenos no hagan nada.”
A veces pensamos que el mal son solo las grandes acciones destructivas. Pero muchas veces el verdadero problema es el silencio. La indiferencia.
La comodidad de quien ve injusticia, dolor, manipulación o violencia… y decide mirar para otro lado con cualquier excusa.
Hace falta que los buenos despierten, que hablen, que tengan el valor de actuar desde el corazón aunque sea incómodo, que se pongan en acción a favor del bien.
Como decía Nisargadatta:
“No luches contra el mal, pon toda tu energía en crear el bien.”
Porque cuando suficientes personas empiezan a convertirse en agentes del bien se genera una masa crítica que empieza a cambiar las cosas y… la oscuridad deja de tener espacio.
Y quizá el cambio que esperas del mundo… empieza cuando decides dejar de ser espectador.
Recuerda: Mi Amor es más fuerte que mi miedo.